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  José Emilio Fuentes (JEFF) from The H 00 by Sandra Sosa Fernández

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Landscape at twenty one   Paisaje a los veintiuno
"This little box is not just a box; it's a jewel box from which come a thousand marvellous ideas. This little stick is not just a stick; it's a magic wand with which I transform the world.... I am a cowboy, a witch or a street sweeper. I am a pure warrior and inventor of games, but above all I am a creator."
(Artist's statement)
In October 2003, I went to 21 year-old Jose Emilio Fuentes Fonseca's first solo exhibition in the Plaza Vieja.
There I entered what seemed to be a playground full of toys made of recycled tyres, wood, plastic and metal turned into cars, boats and trains. There were big, bright paintings which also seemed to be made by children. A small boat riding a huge blue wave towards a house and the palm tree on the beach.... happy, innocent scenery....or was it? What about the wooden train filled with the plastic, amputated heads and limbs of dolls? The typical happy house-tree-flowers landscape... with barbed wire fencing?
The exhibition was Jose Emilio's prize for winning the annual Ludwig Foundation Arts award. He was then just starting in his own studio at the Instituto Superior de Arte; a studio full of toys and colour, but, again, a second glance revealed that this wasn't a playground where you could ever let your children play. The waste-metal swings and slides were covered in barbed wire and sharp knives stuck out of the playhouse roof. The bright childlike paintings actually express pain, death and sexual fantasies. The cute little girl with the pigtails holds a huge knife in her hands and the two children sitting at a table are playing with tombstones.
Jose Emilio's takes pleasure in trying and risking all. Pain is pleasure and pleasure can very well be painful: when he was about 9 years old, he picked up an explosive from the building site of a new school and took it home. He lost three fingers and perhaps gained symbolic knowledge about the hidden horrors that playgrounds can hold. Jose Emilio seems to be trying to recapture his childhood. Or is he coming to terms with its pain?
"I lost a lot during my childhood and I will never come to terms with that completely, but the best way to try and find my peace of mind is to work... with something beautiful like childhood"
The adult artist and the child 'work together'. Only an adult could make these life size swing, slide and roundabout and wrap them all in barbed wire so that no child could possibly use it. Out of spite?
"At the basis of this piece lies a childish desire 'para joder' (to piss people off). Quite innocent in fact. But... I had a lot of fun making it.."
Jose Emilio moved on from painting like a child to becoming the child itself: He became JEFF and with the cruelty of the innocent, JEFF's work can be both cruel and morbid. Someone once called him an aesthetic sado-masochist. Human pain provides no boundaries for him, he will use whatever he needs to express himself.
One of JEFF's strongest pieces is the installation "los inocentes hablan' (The innocents speak). The walls of a classroom full of broken chairs and leaden wings are decorated with huge pictures of deformed embryos.. "Education deforms", he says, speaking from experience. "These innocents will never rise out of that classroom with their heavy wings. The innocent speak by not saying anything. They don't have to."
Eventually some of JEFF's dreams began to come true. He had a house and began to travel. Hadn't the planes he always painted and built out of scrap metal or lead expressed his dream of being able to leave and his frustration that he couldn't?
Didn't his painted houses reflect his wish to have his own safe haven one day? The child who painted the sexual fantasies and frustrations, became a married man. So, no more big penises and spread-eagled girls?
"Using infancy as a subject matter allows me to give my work a universal value. A small child could never think up such scenery. None of this is fantasy, unfortunately, merely experience..."
JEFF is moving on. A funeral is his way of burying his youth and JEFF "the student" to reincarnate as a professional artist. So we were sitting around a doll lying in a small white coffin. Although this was a fake wake, it was still slightly uncomfortable. Did JEFF emerge as a professional artist?
"From the moment I held my first solo exhibition, Landscape at 21, I have seen myself as a professional artist. After the funeral I just moved to a new level."
  Esta pequeña caja no es simplemente una caja, es un cofre del que salen un millón de ideas maravillosas. Este palito no es simplemente un palito, es una varita mágica con la cual yo transformo el mundo… Soy un vaquero, un brujo o un barrendero. Soy un verdadero guerrero y un inventor de juegos, pero por sobre todo, soy un creador.
En octubre del 2003, asistí a la primera exposición personal de José Emilio Fuentes Fonseca, de 21 años. Allí entré en lo que parecía ser un área de juegos, llena de juguetes hechos de gomas recicladas, madera, plástico y metal convertidos en carros, botes y trenes. Había cuadros grandes, luminosos, que también parecían haber sido hechos por niños. Un pequeño bote cabalgando una enorme ola azul hacia una casa y una palma en la playa….Feliz, inocente panorama… ¿o no? ¿Y qué decir del tren de madera abarrotado de cabezas y extremedidades amputadas a muñecos de plástico, o el típico paisaje idílico de la casita con árbol y flores cercada con alambre de púas?
Esta exposición fue la recompensa de José Emilio por ganar el Premio Anual de Arte de la Fundación Ludwig. En ese entonces él estaba comenzando en su propio estudio situado en el Instituto Superior de Arte, un estudio lleno de juguetes y color, pero, una vez más, una segunda mirada revelaba que no era un área de juego donde uno pudiera dejar jugar a sus hijos. Las canales y los columpios hechos de chatarra estaban cubiertos de alambre de púas y cuchillos afilados sobresaliendo del techo de la casa. Las vívidas pinturas infantiles en realidad expresaban dolor, muerte y fantasías sexuales. La graciosa niña con moñitos sostiene un enorme cuchillo entre sus manos y los dos niños sentados a la mesa están jugando con tumbas.
José Emilio disfruta probando y arriesgándolo todo. El dolor es placer y el placer puede ser muy doloroso: cuando él tenía como 9 años, recogió un explosivo de una nueva escuela en construcción y lo llevó a casa. Perdió tres dedos y quizás ganó un conocimiento simbólico acerca de los horrores que las áreas de juego pueden albergar.
José Emilio parece estar tratando de recuperar su niñez. ¿O se está reconciliando con su dolor?
Perdí mucho durante mi niñez y nunca me voy a reconciliar con eso totalmente, pero la mejor manera de tratar de encontrar mi paz interior es trabajando…acerca de algo bello como la niñez.
El artista adulto y el niño trabajan juntos. Sólo un adulto podría hacer estos columpios a tamaño real, canal y carrusel y envolverlos con alambre de púas para que ningún niño pueda usarlo. ¿Despecho?
Esta pieza se basa en un deseo infantil “para joder’. Bastante inocente, de hecho. Pero…me divertí mucho haciéndola.
José Emilio pasó de pintar como un niño a ser un niño. Se convirtió en JEFF y, con la crueldad del inocente, el trabajo de JEFF puede ser cruel y mórbido.
Una de las piezas más fuertes de JEFF es la instalación “Los inocentes hablan”. Las paredes de un aula llena de sillas rotas y alas de plomo decoradas con inmensas pinturas de embriones deformes. La educación deforma, dice él, según su experiencia. Estos inocentes nunca se elevaran más allá del aula con sus pesadas alas. El inocente habla sin decir nada. No lo necesita.
Eventualmente, algunos de los sueños de JEFF empezaron a hacerse realidad. Tuvo una casa y comenzó a viajar. ¿No habían expresado los aviones que él siempre pintaba y construía con chatarra o plomo su sueño de ser capaz de partir y la frustración de no poder?
Usar la infancia como tema central me permite dar a mi trabajo un valor universal. Un niño pequeño nunca podría concebir una escena tal. Nada de esto es fantasía, desgraciadamente, es pura experiencia.
JEFF no se detiene. Un funeral es su manera de enterrar la juventud y a JEFF “el estudiante” para reencarnar como artista profesional. Así que estábamos sentados alrededor de un muñeco tendido en un ataúd blanco. Aunque falso, el velorio era un poco incómodo.
¿JEFF se convirtió en un artista profesional?
Desde el momento en que tuve mi primera exposición personal, “Paisaje a los 21”, me considero un artista profesional. Después del funeral, pasé a un nuevo nivel.