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  Wilfredo Prieto from The H Book 2006 by Sandra Sosa Fernández

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APOLÍTICO S/T
MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES
MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES
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Apolítico   Apolítico
Wilfredo Prieto is linked to conceptual art or art as idea from the new viewpoint of ‘chutzpah’ as an aesthetic statement. Back in the 1960s and 70s, orthodox conceptualism emphasised the idea itself and its process on the object. Wilfredo is a contemporary artist and as such, veers towards the current post-conceptual tendency that moves away from an intellectual questioning of language towards an appreciation of art as an attitude and of its connections with society.
The presence of an idea, usually a ‘joke’, runs the risk of dominating the artistic object in his work. Mucho ruido y pocas nueces (A lot of noise and not many nuts) displays this: a water pipe and an electric generator capable of providing power to a whole city, along with several metres of cables and hoses, bring light and water to one small potted plant. The artist managed to push the public towards asking awkward question of what constitutes art.
During the 7th Havana biennale (2000), Wilfredo exhibited Apolítico (Apolitical), the work that launched him to international stardom and that is now part of the Daros collection in Switzerland. Apolítico is a composition of thirty one black and white flags from different countries. The paradox between the political and ideological neutrality displayed by the monochrome work and the obvious message of the title at a time when perhaps the only politics is the prioritisation of self, made Apolítico an attack on an epoch. Apolítico gambled with world citizenship with the added assumption of leaving behind barriers of ideology, identity, language, creed, politics and, why not, sex. Avalancha, exhibited at the 8th Havana biennale (2003), presents art as pure visual pleasure in a collection of endless spherical objects whose function and origin are unimportant as is the almost schizophrenic two-year process it took to collect the objects. Once again, Wilfredo Prieto ignores boundaries as he seems to reflect on art and artists posing a hyperbolic question on their existence, terms and transactions with society.
  Wilfredo Prieto se une al arte conceptual o arte como idea desde el nuevo prisma que le brinda la desfachatez como pronunciamiento estético. El conceptualismo ortodoxo -allá en los sesenta-, enfatizó la idea y el proceso sobre el objeto. Wilfredo es un artista contemporáneo y como tal se suma a la tendencia ahora posconceptual que escapa a la especulación intelectual sobre la palabra, para gozar el arte como actitud y sus imbricaciones con lo social.
La evidencia de una idea, por lo general un “chiste”, asume el riesgo de reemplazar al objeto artístico. Mucho ruido y pocas nueces participa de este desbalance: una pipa de agua y un generador de electricidad que podría dar energía a toda una ciudad, luego de unos cuantos metros de cables y mangueras, daba luz y agua a una pequeña plantita que crecía en una maceta. El artista consiguió meter al público en aprietos ante la incierta pregunta de qué es el arte. En la VII Bienal de La Habana (2000), Wilfredo expuso Apolítico, la pieza que lo lanzó al estrellato internacional y que forma parte de la Colección Daros, en Suiza. Apolítico estaba formada por treinta y un banderas en blanco y negro de distintos países. La paradoja entre la evidente neutralidad política e ideológica que transpiraba la monocromía de la pieza, y la transparencia del título en unos tiempos donde quizás la única política es la prioridad de uno mismo, convertía Apolítico en alegato de una época. Apolítico apostaba por ser un ciudadano del mundo con el doble filo que supone dejar atrás barreras de ideología como identidad, lengua, credo, política y por qué no, sexo. La obra Avalancha, exhibida en la VIII Bienal de La Habana (2003), parapeta el arte al puro goce visual ante la disposición en fila de un sinnúmero de objetos con forma esférica, sin importancia de su origen o función, y la ignorancia del proceso previo: la recolección casi esquizofrénica de estos objetos durante dos años. Una vez más la indolencia de los límites, mientras Wilfredo Prieto parece discursar sobre el arte y el artista, en una hipérbole pregunta sobre su existencia, sus términos y sus transacciones con la sociedad.
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